LAS MUSAS EN PELIGRO DE EXTINCIÓN
Nota.- Este artículo fue escrito más o menos en el 2018 y era parte de mis contenidos de mi antiguo blog. Ahora he hecho un refrito de éste haciendo algunas podas y dándole brevedad. Lo publico porque creo mantiene su vigencia.
Hubo
un tiempo en que las categorías de lo femenino y masculino no tenían equívocos:
nacemos hombres y mujeres por orden del azar de la naturaleza. Nadie elige ser
hombre o mujer. Y de acuerdo a esa predestinación de la naturaleza, uno asumía
y vivía su rol de acuerdo a su natural sexo.
En
esta dicotomía entre hombres y mujeres, en la construcción de un mundo en donde
se fusionan lo femenino y lo masculino, el ying y el yang, la mujer representa
la fuente de creación, ya que son ellas las que engendran y procrean en
connivencia con nosotros, los hombres. Al ser la fuente de creación y
reproducción de la especie humana,
“dadoras de infinito”, citando un verso de Vicente Huidobro, las mujeres
son fuentes de inspiración para toda creación humana, en particular para la
música y las artes. De ellas surgen las nueve musas de la mitología griega.
La
mujer en toda su esencia y presencia, ha sido la fuente de inspiración de
ilustres e inmortales poemas de amor. Sin ellas, las lenguas no hubiesen podido
explorar y preservar el buen idioma, sin ellas el ser humano no hubiese podido
exteriorizar sentimientos delicados y bellos.
Hoy,
es difuso y confuso, pensar en la mujer como una totalidad. Son una cáscara que
evoca una idea de lo femenino, pero que bien esa mujer bella puede tener anticuerpos
y rechazo a lo masculino por considerar a nuestro género como herederos de una supuesta cultura heteropatriarcal que las
oprime y discrimina.
En
esta difusa y distorsionada dilución de lo femenino: ¿qué poeta puede poner a
la mujer como modelo y fuente de inspiración para escribir los poemas más
sensibles y bellos de una lengua?.
Sin
duda los poemas de amor están en crisis; y quizá está amenazada la continuidad
de la bella poesía. Porque cuando un poeta escribe un poema de amor es un poema
de amor escrito para todas las mujeres; es un poema homenaje a todas ellas, es
la necesidad de en ellas, y sólo en ellas tener esperanza en la vida, pero
singularizada en esa única mujer que inspiró poesía:
Boris, cuánta razón en tu análisis. Espero que siempre tengas la inspiración para tu bello arte de la poesía. Aún existimos mujeres femeninas...no feministas y valoramos a los hombres en su esencia. Somos complementos, no rivales. Hermoso tu poema... Gracias por compartirlo.
ResponderEliminarGracias por tu comentario. Saludos cordiales.
EliminarEs muy cierto Boris, aún quedamos mujeres a las que disfrutamos de la antigua poesía, excelente tu blog 👏
ResponderEliminar:)
EliminarExcelente analisis..gracias a Dios,aun quedamos mujeres que disfrutamos la poesia ,el romantisismo,y vemos al hombre como compañero y no rival
ResponderEliminarRecuerdo una frase de una pelicula de Tintan, de una mujer que llega vestida como hombre. Pistolas a las caderas, que dice: Por culpa del feminismo, deje de ser femenina" ...
ResponderEliminarGran reflexión en la época que la mujer daba sus primeras luchas en sus derechos.