9 POEMAS EN TIEMPOS DIFÍCILES
No soy sujeto de cambio
No pretendo cambiar la
Historia
No soy sujeto de cambio
A mí apenas me da para
cambiarme de calzoncillos
cada tres días.
La Hoz y el Martillo
El martillo para
martillar
las porfiadas cabecitas
de los revisionistas,
para los que no
entendieron bien
las leyes del
materialismo histórico.
¿Y la hoz, la guadaña?.
¡Para cortarles la
lengua!
Yo soy comunista
- A Rubén Osoria, Guajiro Contramaestre
-
Tú, joven militante de
célula,
tú, encargado político
del Comité Local,
tú, miembro del Comité
Regional,
ustedes, jerarcas del
Comité Central,
ustedes intelectuales y
comunistas de Latinoamérica,
quiero que sepan que yo
soy comunista.
Yo soy comunista porque a
veces, o la mayoría de la veces,
me tengo que acostar con
pan con azúcar o sin nada.
Yo soy comunista porque
tengo que lavarme los dientes
con bicarbonato porque no
hay pasta de dientes en toda la isla.
Yo soy comunista porque
estoy condenado a ver
la descascarada estampa
del Che Guevara
en los muros carcomidos
de la Plaza de la Revolución.
Yo soy comunista porque
tuve que soportar por 8 horas los discursos de Fidel.
Yo soy comunista porque
tengo que hacer colas
para obtener un kilo de
arroz y un litro de leche y algo de aceite para freír plátanos.
Yo soy comunista porque
tuve que mamarme en la prepa
las clases de
marxismo-leninismo con el estómago vacío.
Yo soy comunista porque
no había un pinche globo en esta isla
y teníamos que inflar
condones para decorar la fiesta de cumpleaños.
Yo soy comunista porque
me la estoy ingeniando cómo zarpar a Miami en una balsa.
Yo soy comunista porque
tengo que limpiarme el ojo del ano con papel de diario.
¡Yo, sí que soy
comunista, bro!
A Karl Marx
Le creció y encaneció su
barba
frente al portón de su
casa de Trier
esperando pasar la Patria
Socialista,
esperando se cumpla su
ley
del Materialismo
Histórico,
mientras a sus espaldas
detrás del muro de su
patio
otro muro se derrumbaba,
lejos, muy lejos, allá en
Berlín,
y sólo se podían observar
ruinas, ruinas, ruinas,
ruinas.
Mal de Diógenes
Colecciono objetos:
tapitas de bebidas
cajetillas de cigarros
latas de cervezas
calzones rotos
palabras desgastadas
nombres olvidados.
Ni
unos ni otros
Ni
nazistas, ni fascistas
ni
comunistas,
tienen
cabida en mis poemas
salvo
éste que los incluye
para
ridiculizarlos y funarlos.
Apostilla de la Historia
He aquí el hombre nuevo
(que ahora es un hombre viejo)
apostado a la vera de los
caminos
mientras sus ojos están
condenados a ver
cómo pasa la Historia
(y sus procesos sociales)
y él sin poder hacer nada
y él sin poder hacer
nada.
Ningún lugar es nuestro
Nuestro destino
es no ser de ningún lugar.
Hemos partido muchas
veces
y muertos más que un poco.
Siempre nos faltará
o nos sobrará algo
en nuestro equipaje.
Somos los nuevos nómades
de este siglo.
Somos de ningún lugar
porque ningún lugar es
nuestro
salvo estar en esta
esquina
abrochándome los zapatos
con un nuevo amigo.
Epigrama del oficio
Los premios literarios
son como las amantes
llegan o no llegan.
Mientras tanto hay que
seguir masturbando las palabras.
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