LA FATAL IGNORANCIA
Hace unos días la
Senadora Ximena Rincón fue funada en las redes sociales porque ella había
expresado en Twitter su estupor sobre un tuit de Gabriel Boric realizado en el
2016. El tuit en cuestión decía: “Maldigo la solitaria estrella de la bandera”.
La Senadora, expresó que
no podía creer que un Presidente se expresara así sobre nuestro símbolo patrio.
Ella, concediendo el beneficio de la duda, ante su sorpresa, expresó: “Esto
no es verdad!. Pido al equipo comunicacional del presidente revise esto pues no creo que sea
efectivo este tuit”.
Si uno capta el espíritu
de la Senadora, no hay intención ni de ridiculizar ni de atacar a Gabriel
Boric, sino, de algún modo, advertirlo de su desprolijidad y que rectifique. Agrego,
de mi parte, que la intención de la Senadora es de protegerlo, y también de
hacer un alcance sobre la dignidad del cargo. En otras palabras, la Senadora
Rincón mostró preocupación por la falta de asertividad del Presidente o de su
equipo comunicacional, respecto de cuidar lo que significa el cargo y la figura
de Presidente de La República, y que por tanto, el cargo exige compostura, tino
y civilidad; así como también hizo un alerta respecto de que una expresión así
en boca del Presidente atenta contra la unidad del país.
La reacción del Ministerio
de la Cultura fue contrargumentar a la Senadora, ante su alerta, de que dicha
expresión era un parafraseo de un verso de una canción de Violeta Parra, a modo
de justificación y de que por ser un verso de VP, estaba bien.
Con esta respuesta, se encendió
la mecha de la funa virtual y comenzaron a ridiculizar y tratar de ignorante a
la Senadora. Ésta, ante tal perdigonazo tuitero, bajó el tuit donde mostraba su
perplejidad y señalaba la advertencia al equipo comunicacional de la
presidencia.
Bueno, la motivación que
tengo por hacer mi reflexión por un hecho que pronto pasará al olvido, que no tiene
mayor relevancia en la contingencia ni en nada ( ¿o tal vez sí?), es porque la
respuesta del Ministerio de La Cultura, de las redes sociales, y que establecieron como el “gran argumento” para
ridiculizar y tratar de ignorante a Ximena Rincón, sólo revela la ignorancia de
ellos, la falta de capacidad contextual y de análisis, y ese ánimo persistente
de parte del Progresismo de sobreponer la emocionalidad y el contagio, por
sobre la racionalidad y servirse de ese contagio de barra brava para lanzar la
pedrada.
Por otra parte, mi lucha
es intentar recuperar el sentido común,
cuya insolvencia viene cabalgando hace años, y que deteriora el entendimiento, nubla
el diálogo, ensucia los debates.
Voy, ahora, al punto.
Si alguien toma un verso de un poema o de una canción y lo cita en un ensayo, en un artículo periodístico o en una conferencia, claramente el comunicador lo está citando y haciendo parte de su contructo intelectual, lo hace de él y participa del contenido del verso citado.
Esto que menciono, lo solía hacer frecuentemente Enríque Laforucade en sus artículos dominicales de El Mercurio, donde constantemente acicalaba sus crónicas parafraseando veros de poetas chilenos. Esto mismo hace Alfredo Jocelyn-Holt, parafraseando letras de bolero, tangos y la Nueva Ola Chilena de los años 60-70, en su libro: El Chile Perplejo.
Gabriel Boric, al tomar ese
verso, adaptarlo y tuitearlo, está expresando una idea y hay una clara intencionalidad
comunicacional: él hace de él el verso de la canción, al parafrasearlo, se
apropia de éste (lo que no es plagio) y lo particulariza en él, es él el que
habla y dice lo que el tuit dice o decía, y enuncia, comunica y habla a través
de este verso de una canción de Violeta Parra.
En poesía está permitido
usar versos de otros poetas como parte de la factura de un poema. Lo que se
hace para estos casos, se pone el verso prestado en cursiva y se cita en una
nota al pie el autor del o los versos utilizados, aunque esta exigencia en muchos
casos no se hace porque se subentiende que son versos de otro poeta, al ir en
cursiva.
El verso parafraseado por
Boric (con la clara y evidente significación), no está exento de crítica o reproche
por el mero hecho de que sea un verso parafraseado de Violeta Parra.
Si alguien tuiteara lo
siguiente: “muerta se vería más bonita la reculiá”, puede suscitar
diversas reacciones e interpretaciones: i) podría ser expresión de un despecho,
ii) ser considerado como un tuit misógeno, iii) un mensaje indirecto de un
tuitero a una tuitera que sólo ella sabe que está dirigido a ella y que lo
lanza con cierta picardía folclórica, pero claramente lesivo hacia la anónima destinataria, iv) un jotero
picado al que no lo pescaron, v) un tuit estrambótico. A algunos les podría
causar risas, a otros rechazo, a otros indiferencia.
Al margen e independientemente
de las razones e interpretaciones, claramente el supuesto tuitero, escribió el
tuit con una intención, y por defecto, comunica algo y provoca reacciones, y él,
y sólo él, es el responsable de lo que escribió porque es él el que manifiesta
una intencionalidad comunicativa, porque las palabras y los contextos
significan algo.
Este verso que he
modificado es parte de un poema de Nicanor Parra, que paso a citar:
La Venganza del Minero
Bajé
de la mina un día
con
una güena tucá
iba
a cumplir mi palabra
de
ver a la pior es ná
y
de casarme con ella
con
toa seguridá
la
noche estaba más clara
quela
agua de la queurá
los
grillos hacían cuic
y
los guarisapos cuac.
Cuando
pregunté por ella
me
salen con la empaná
de
que se había metío
con
un julano de tal
casi
me cagué de rabia
claro
que no dije ná
pero
juré por mi maire
seguirles
a churretá.
Una
noche me los pillo
sin
perro en una rama
no
dijo ni pío el ñato
cuando
le pegué la topá
y
a ella me la zampé
al
fondo de la qeurá.
Muerta
se veía más
bonita
la reculiá
si
parecía una novia
con
su corona de azar
los
grillos hacían cuic
y
los guarisapos cuac.
Si el tal tuit del apócrifo tuitero, causó rechazo y repudio, por considerarlo misógeno, herteropatriarcal o violento o espurio, no exime de la crítica que se le imputa, si ex post, él mismo tuitero o algún alguien que conoce el poema de Parra, señala que se trata de un verso de Nicanor Parra, parafraseado. Nones. El tuitero tomó el verso de NP, lo modificó en su conjugación del verbo “ver”, pero lo hizo suyo, porque es él el que estaba tuiteando en su perfil, y es él y sólo él, el responsable de su tuit. Más aún, al ser un mero tuit, que tiene el origen en un verso, lo sacó del contexto, donde literariamente se justifica en el estilo y métrica del poema, porque en el poema la frase es un verso, pero en el tuit lo deja de ser, porque no hay intencionalidad poética o artística y porque está exento del lirismo que adquiere en el poema de Parra porque hace parte de un todo, de un objeto llamado poema.
Ahora bien, el poema de NP, hoy puede ser cuestionado, como lo ha sido en estos tiempos la novela Lolita, de Nobokov, y que en su tiempo nunca fue cuestionada porque se la interpretaba como una ruptura de cierto espíritu victoriano o mojigato al condenar las relaciones amorosas de un adulto con una menor o porque Nobokov planteaba que el amor no tiene barreras o que no hay edad para el amor o porque quería provocar al establishment de la época. Tal vez quería promover la libertad sexual o amatoria. Quién sabe!
Pero entrar a reinterpretar el poema de Parra, que cuando fue publicado en su libro Hojas de Parra, en 1996, no causó ninguna crítica o repudio o rechazo o censura, ya excede la intención de este artículo. En otras palabras, por mucho que este poema lo haya escrito Nicanor Parra, perfectamente puede ser escrutado y rechazado por algunos lectores o por una comunidad de lectores, en particular creo que a las feministas este poema no les causa ningún agrado y promoverían su no publicación y no difusión.
En síntesis, Gabriel Boric, sí tuvo una intencionalidad personal y connotativa, al tomar el verso de la canción de Violeta Parra, lo hizo de él y es el responsable de su significación y consecuencias. No se trataba de un verso, se trataba de una afirmación, que en otro contexto (en la canción) es un verso, pero en el tuit no; y el que haya sido tomado de una canción de Violeta Parra, no lo hace inmune a lo que el tuit estaba expresando.
La observación y el estupor de la Senadora Ximena Rincón era y es totalmente pertinente, haya sabido o no que era una frase parafraseada de un verso de Violeta Parra. Es irrelevante esta información. No era necesario que ella supiera que era un verso de la VP, y si lo hubiese sabido, también era pertinente el reparo que ella hizo, porque el tuit tiene una intencionalidad y densidad ideológica, haya sido tuiteado ayer o hace 6 años, y porque en el tuit dejó de ser verso.
¿Los sexistas y pedófilos tuit de Baradit se blanquearían y estarían exentos de crítica y repudio si ahora los ponen en una soporte artístico?
¿Los tuits pedófilos de Baradit permanecerían obsoletos porque fueron tuiteados hace un par de años?
Comentarios
Publicar un comentario