CÓMO TE RECUERDO, ISMENIA MÍA
La revistas Estadio y Gol y Gol eran las únicas revistas deportivas que existían en Chile, en el tiempo que refiero esta crónica. No existía la televisión. Así es que no había un troncal comunicacional que mantuviera conectado al país en tiempo real. Antofagasta, distante a 189 km al sur de mi ciudad, nos era lejana. Santiago, nos resultaba aún más y más lejano, casi sideral. Viajar era costoso en tiempo y dinero. Sólo la clase adinerada podía tomar un avión, cuando existía la línea aérea nacional Lan Chile , y que cubría por aire todo el territorio, con aeropuertos en cada ciudad, como lo era el tren al sur, que de Santiago a Puerto Montt paraba en cada estación. Barriles se denominaba la pista de aterrizaje de mi pequeña ciudad y que ahora es un sitio donde hay desechos de fierros oxidados. Entonces, las revistas deportivas, así como la revista Ritmo y la revista de fotonovelas Cine Amor , eran una forma de ver cine, y de estar conectados mediante las fotos y los reportajes ...