EL NAZISMO DE LOS ARTISTAS DE IZQUIERDA
dedicado a: Paola Volpato/Alfredo Castro/Sigrid Alegría/Bastián Bodenhoffer/
Francisco Reyes/Aline Küppenheim/Malucha Pinto
“Los fachos son ladrones, miserables y con poca imaginación”
Alfredo Castro, actor chileno
Sin duda suponer una superioridad sobre otros es de una arrogancia y un desdén o desprecio hacia aquellos que se supone inferiores.
Los artistas presuponen muy antojada y caprichosamente que ellos son seres más sensibles que el resto de los seres humanos, por esa condición de trabajar con objetos que producen un efecto emocional en quienes recepcionan sus obras. Nada más altanero, petulante y errado.
Quien se cree superior a otros siempre tendrá una actitud desdeñosa hacia quienes supone inferiores y ejercerá una labor de exterminio sobre éstas, precisamente por considerarlas inferiores. La forma de ejercer ese exterminio es despojar de humanidad a quienes se pretende aniquilar. Al despojarlos de su condición humana, no hay cuestionamientos ni remordimientos por desearles la muerte para aniquilarlos ontológica y físicamente. Es lo que hace, arrogante y violentamente, el actor Alfredo Castro en el epígrafe con el que abro este artículo.
Los artistas de izquierda, siempre han cumplido la labor de corifeos y ayudistas de la destrucción de las democracias, a la que demonizan como ‘democracias burguesas’. Esa forma de ejercerlas es haciendo un juicio moral a la alta burguesía, generalmente asociada a la derecha conservadora. Esa condena la hacen desde el arte.
Lo que resulta grotesco y obsceno en los artistas de telenovelas, es la condena que hacen al modelo económico como un sistema abusador e injusto que sólo beneficia a una minoría adinerada del país. No obstante, éstos reciben sueldos millonarios y han profitado y vivido, inauditamente, de la manera más confortable como nunca antes vivieron quienes elegían la carrera de actriz o actor. Los artistas, y la farándula que también hace parte en la labor de ayudistas, han mostrado sin pudor en el programa La Divina Comida, sus cómodas casas y/o mansiones frente a la mayoría de los chilenos que ellos consideran sufren las postergaciones del modelo. No han tenido el decoro de “contar cuencas y dinero” frente a los postergados.
Quienes viven tan exacerbadamente cómodos como los "ladrones de cuello y corbata" que tanto apuntan y condenan, y que acusan al modelo económico como promotor de tales abusos y desigualdades sociales, no cabe otro modo que calificarlos de proxenetas del modelo.
Imposible una mejor descripción de algunos "artistas chilenos". Supuestos estandartes de superioridad intelectual, moral y ética. La sensibilidad y calidad humana es inherente a todos los seres humanos en menor o mayor grado. Concuerdo contigo Boris.
ResponderEliminarGracias por leer y comentar.
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