EL NAZISMO DE LOS ARTISTAS DE IZQUIERDA

        dedicado a: Paola Volpato/Alfredo Castro/Sigrid Alegría/Bastián Bodenhoffer/
                           Francisco Reyes/Aline Küppenheim/Malucha Pinto


                                “Los fachos son ladrones, miserables y con poca imaginación”

                                                             Alfredo Castro, actor chileno

 

El nazismo se lo entiende de manera corriente como una doctrina que postula la superioridad racial respecto de otras etnias o culturas. Suponer esa superioridad es suponer que esa raza es más inteligente, más estoica, más bella, más educada, más organizada, más austera, más fuerte que las demás.

Sin duda suponer una superioridad sobre otros es de una arrogancia y un desdén o desprecio hacia aquellos que se supone inferiores.

Los artistas presuponen muy antojada y caprichosamente que ellos son seres más sensibles que el resto de los seres humanos, por esa condición de trabajar con objetos que producen un efecto emocional en quienes recepcionan sus obras. Nada más altanero, petulante y errado.

 El que una personas sea artista, no lo dota de una condición espiritual y moral superior como categoría humana. Suponer esto, implicaría que para alcanzar virtudes humanas hay que ser necesariamente artista, o que el camino de la humanidad para desarrollar valores esenciales y virtudes, sea el arte. Este carácter teológico, que varias obras artísticas pueden poseer como obras, no se le endosa a su creador. Los artistas, en general, no tienen un comportamiento moral adecuado. Suelen ser infieles, no logran formar familias o familias estables. Tienen problemas conyugales como cualquier ser humano y terribles problemas con sus hijos, en muchos casos, como el padre o la madre ausente por la vida intensa que llevan. En el mundo artístico corre la marihuana, la droga y el alcohol como chacolí. Observemos las desmigajadas vidas de la mayoría de los artistas de Hollywood, a quienes les ha dado por entrar en el mundo de la política y presentarse como referentes éticos frente al mundo. Lo mismo sucede con los artistas chilenos. Sus vidas, es una vida de farándula, cuyos escándalos los llevan a categoría de espectáculo y lucran exponiendo sus asuntos de vida privada sin ningún pudor por lo íntimo.

Quien se cree superior a otros siempre tendrá una actitud desdeñosa hacia quienes supone inferiores y ejercerá una labor de exterminio sobre éstas, precisamente por considerarlas inferiores. La forma de ejercer ese exterminio es despojar de humanidad a quienes se pretende aniquilar. Al despojarlos de su condición humana, no hay cuestionamientos ni remordimientos por desearles la muerte para aniquilarlos ontológica y físicamente. Es lo que hace, arrogante y violentamente, el actor Alfredo Castro en el epígrafe con el que abro este artículo.

Los artistas de izquierda, siempre han cumplido la labor de corifeos y ayudistas de la destrucción de las democracias, a la que demonizan como ‘democracias burguesas’. Esa forma de ejercerlas es haciendo un juicio moral a la alta burguesía, generalmente asociada a la derecha conservadora. Esa condena la hacen desde el arte.

Lo que resulta grotesco y obsceno en los artistas de telenovelas, es la condena que hacen al modelo económico como un sistema abusador e injusto que sólo beneficia a una minoría adinerada del país. No obstante, éstos reciben sueldos millonarios y han profitado y vivido, inauditamente, de la manera más confortable como nunca antes vivieron quienes elegían la carrera de actriz o actor. Los artistas, y la farándula que también hace parte en la labor de ayudistas, han mostrado sin pudor en el programa La Divina Comida, sus cómodas casas y/o mansiones frente a la mayoría de los chilenos que ellos consideran sufren las postergaciones del modelo. No han tenido el decoro de “contar cuencas y dinero” frente a los postergados.

Quienes viven tan exacerbadamente cómodos como los "ladrones de cuello y corbata" que  tanto apuntan y  condenan, y que acusan al modelo económico como promotor de tales abusos y desigualdades sociales, no cabe otro modo que calificarlos de proxenetas del modelo.

 

Comentarios

  1. Imposible una mejor descripción de algunos "artistas chilenos". Supuestos estandartes de superioridad intelectual, moral y ética. La sensibilidad y calidad humana es inherente a todos los seres humanos en menor o mayor grado. Concuerdo contigo Boris.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Artículo con más visitas

EL ADJETIVO CUANDO NO DA VIDA MATA

ACOSANDO A TULA

MICROCUENTOS Y ALGUNO QUE OTRO POEMA