¿PRESIDENTE O INFLUENCER?
Ser mandatario de un país, ser la máxima autoridad, exige una conducta acorde al rol que conlleva asumir esta dignidad republicana. Un Presidente, aunque haya sido elegido por una porción de los votantes, al momento de ungir el cargo, tiene que ejercerlo pensando que hay un bien superior, esto es la Patria, la Patria de todos. Por tanto, al margen de su propio relato ideológico, debe propender a la estabilidad y unidad del país, más allá de las legítimas y naturales visiones que puedan tener los distintos actores políticos, y la ciudadanía en general. Un Presidente no se representa a sí mismo, ni tampoco a la colectividad que lo eligió; aún con la legitimidad de tratar de encausar su programa político. Un Presidente representa y enquista una forma cultural de practicar o de organizar la vida política. La política se desarrolla a través de instituciones y organizaciones, y son estos enclaves por donde se canalizan las demandas sociales y ciudadanas. El deterioro o frivolización de ést...